El ingeniero Barahona de la Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma, CEPA, fue el primero en intervenir. Aseguró que en el marco del proyecto se han hecho varios estudios, uno de mercado, otros técnicos y se ha determinado la forma y la longitud de la pista. Además se han hecho estudios legales, registros catastrales y un estudio social. Dichos estudios han permitido caracterizar a la población que será movida del lugar. Tienen datos sobre el tipo de transporte que usan los habitantes de la zona, fuentes de ingresos económicos, si reciben remesas, o tienen agua potable, entre otros datos personales. Además, se ha hecho un levantamiento topográfico para medir los terrenos y un inventario de árboles. En los estudios catastrales se tienen los nombres de los propietarios de los terrenos y su condición legal.
El representante de CEPA dijo que se está elaborando un plan de reasentamiento. Aquí se planteó una de las promesas: condiciones y pagos justos de sus propiedades. Les aseguró que les daría una opción de ser asentados en diferentes modalidades, pero en ese momento no hubo detalles. Se les comunicará luego, les dijo.
Harán dos avalúos: uno de los terrenos y otro de las construcciones que los propietarios hayan hecho en dichos terrenos. El costo total de la propiedad dependerá del costo del terreno, más lo invertido en la construcción. “No van a ser precios que están fuera del mercado, sino precios actuales, o sea justos. No se les va a pagar lo que el Gobierno quiera, eso no es así”, dijo el empleado del Ejecutivo.