La Alianza Nacional contra la Privatización del Agua mostró su preocupación ante el silencio de la Comisión Ad Hoc que estudia la Ley General de Recursos Hídricos.
El pasado 1 de noviembre los relatores especiales de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre los derechos humanos al agua potable y el saneamiento y sobre la cuestión de las obligaciones de derechos humanos relacionadas con el disfrute de un medio ambiente sin riesgos, limpio, saludable y sostenible expresaron su preocupación por la iniciativa de ley de recursos hídricos que promueve el Gobierno de Nayib Bukele.
Los relatores de la ONU advirtieron que la ausencia del derecho al saneamiento "conlleva una laguna en la iniciativa de ley" y en ese sentido recomendaron crear una sección específica que aborde su regulación, la cual debería incluir el tratamiento de aguas residuales y de los lodos fecales, "más allá de las consideraciones sobre permisos y cánones por vertidos" que ya aparecen en el anteproyecto de Ley de Recursos Hídricos.
Además, expresaron su preocupación por el artículo 61 de la propuesta, referente a las autorizaciones para operadores y prestadores locales como las juntas comunitarias de agua y asociaciones comunales.
Según Amalia López, de la Alianza Nacional contra la Privatización del Agua, tras casi tres semanas los diputados no han sesionado y no han modificado la propuesta de ley e incorporado las recomendaciones hechas por las organizaciones ni por las relatorías de la ONU.
López señaló que no basta con decir que el agua no será privatizada, sino que debe resolver la crisis hídrica de El Salvador y sobre todo priorizar el enfoque de derechos humanos y saneamiento.