Don José de la Cruz Hernández, de 79 años, fue avisado de la muerte de su hija y nieta el 8 de mayo a las 6:00 de la mañana. Un vendedor de servicios funerarios tocó su puerta y le informó a don Cruz sobre el asesinato de su hija y sus nietos. Sorprendido tomó sus cosas y subió al vehículo de la funeraria rumbo a la escena dantesca en la que fueron encontrados los cuerpos de sus tres familiares.
A un poco más de un mes de esa tragedia y de haber sepultado los restos de su hija, Mirna y su nieta Jaqueline, el pasado 10 de mayo, don José dice estar esperando aún que las autoridades le entreguen el cuerpo de su nieto, Alexis, a quien hasta la fecha no ha podido darle una santa sepultura.
Él asegura que no le han dado mayor información sobre los restos de su nieto y dice no entender cuál es el retraso.