El presidente de la República, Nayib Bukele, anunció la noche del 21 de marzo del 2020, una cuarentena domiciliar a nivel nacional por 30 días.
“Todos estamos obligados por ley a quedarnos en casa”, afirmó Bukele durante la cadena nacional que se transmitió el sábado por la noche.
La cuarentena impuesta por el Gobierno fue vigilada por las autoridades de seguridad pública, derivando en serias violaciones a derechos humanos.
El informe anual de Derechos Humanos del Instituto de Derechos Humanos de la UCA, IDHUCA, del 2020 afirma que los mecanismos de control que se utilizaron para contrarrestar el avance del covid-19 beneficiaron un resurgimiento del autoritarismo.
“Como es sabido se violaron derechos humanos que dejaron de cierta manera indefensos a los sectores más débiles de la población reflejando con ello una fuerte relación entre una tradicional despreocupación con los derechos humanos, característica de otros años y administraciones y las posibilidades de abuso que produce una situación de urgente y necesaria acción en un país que no ha cultivado el aprecio de dichos derechos”, indica el informe.
Un ejemplo de estas violaciones es el caso de Napoleón Martínez, quien fue detenido en el occidente del país por presuntamente haber violado la cuarentena domiciliar. Martínez aseguró que el Gobierno le violó sus derechos humanos por más de 40 días.
Napoleón dijo que su retención se produjo cuando andaba comprando alimentos para su familia.