Las fuentes son extractos de un libro publicado en 1926 por Heraldo de Zamora que presenta "Curiosidades Históricas Inéditas de Zamora..Las fuentes proporcionan información detallada sobre varias reliquias de santos veneradas en Zamora, destacando especialmente las de San Ildefonso y San Atilano, y mencionando brevemente las de San Fulgencio y San Vicente Ferrer.A continuación, se detalla la información sobre las reliquias de santos:• Reliquias de San Ildefonso: ◦ Adoración y custodia: En el año 1602, el rey Felipe III visitó Zamora y el obispo Fernando Suárez de Figueroa le dio a adorar las Santas Reliquias. La custodia de estas reliquias estuvo a cargo de la Cofradía de los Caballeros de San Ildefonso, fundada por el obispo don Suero Pérez. Esta cofradía guardó las Reliquias hasta el año 1496. Los reyes Juan II, Carlos I, Felipe II y Felipe III fueron cofrades. ◦ Descubrimiento (Invención): La segunda escritura encontrada en el cofre de San Ildefonso contenía el "discurso de la Invención de las Santas Reliquias". En el año 1298 (o 1270 de Cristo), la Virgen del Viso se apareció en sueños a un pastor llamado Pascual, indicándole que el cuerpo de San Ildefonso estaba enterrado sin honores en la Iglesia de San Pedro en Zamora. El pastor informó al cura, quien a su vez notificó al obispo don Suero Pérez. ◦ Excavación y hallazgo del arca: El obispo ordenó cavar en el lugar señalado en la Iglesia de San Pedro, descubriendo primero un arca de piedra. Tras convocar al clero y al pueblo, el 26 de mayo, el obispo mismo empezó a cavar. Descubrieron un arca de piedra antigua con la inscripción: "Corpus Patris Ildefonsi Archiopiscopi Toledani". Dentro de ella, hallaron otra arca de madera de ciprés, más pequeña, con la inscripción: "Hic iacet corpas Sancti Patris Ildefonsi Archiopiscopi Toledani". ◦ Fragancia milagrosa: Al abrir el arca de madera, un olor suave y delicioso se derramó por la Iglesia. De igual manera, al abrir el cofre de plata ante el rey Felipe III, salió un olor suavísimo que llenó el aire, conmoviendo a todos, incluido el rey. La tradición dice que el olor al desenterrar el arca fue tan excesivo que se extendió a gran distancia alrededor de la Iglesia por más de quince días, pareciendo "más que humana, celestial". ◦ Descripción del cuerpo y huesos: El obispo desenvolvió unos cendales rojos, revelando la santa y venerable cabeza. Aunque sin piel, conservaba cabellos adheridos al cráneo 935 años después de la muerte de San Ildefonso. También se contemplaron los santos huesos mayores y menores. Perceval de Grimaldo relató que San Ildefonso debió haber sido de gran estatura, alto y bien dispuesto. El color de las Santas Reliquias era amarillento-pardo, el tacto muy duro y entero "como de cuerpo vivo", y el olor admirablemente vivo y penetrante. ◦ Ubicación y traslados: Inicialmente, el cuerpo estuvo donde lo colocaron los emisarios del Papa Benedicto XIII hasta 1496. La Cofradía de los Caballeros de San Ildefonso lo escondió, y en 1415, el Papa ordenó que fuera expuesto en un lugar público, trasladándolo a un nicho o cabaña a la derecha del altar mayor de San Pedro. El 6 de mayo de 1496, en una procesión solemne, el Cuerpo del Santo fue trasladado a un altar portátil en la Capilla Mayor por ocho días. Luego, las reliquias fueron colocadas en una caja de plata en la capilla alta sobre el altar mayor, junto con tierra olorosa de su antiguo aposento. En 1623, bajo el obispo Fray Juan de Peralta, los Santos Cuerpos fueron colocados en urnas dentro de un tabernáculo más adornado. ◦ Llaves de custodia: El santuario fue cerrado con una reja de hierro fuerte y seis llaves, distribuidas entre el Obispo, el Cabildo, la Ciudad, la Cofradía de los Caballeros, el Mayordomo de la Iglesia y el Cura. Las urnas de las arcas tenían llaves adicionales: la de San Ildefonso, el Obispo tenía dos para el arca de plata interior, y la ciudad, el cabildo y la cofradía tenían otras tres para la urna.