El ser humano es inquieto por naturaleza. Parte de su evolución se explica porque, ante los retos que empezó a tener, se dedicó a buscar respuestas hasta que las encontró. Así nacieron sus grandes inventos. Pero no todo se explica, no todo tiene una respuesta, no todo tiene sentido, no todo es justo, no todo es lógico. Debes aprende a vivir con eso cuando operas en el mercado, en tu trabajo, tus relaciones y tu vida. ¿Cómo aplicarlo cada vez que te enfrentas a la Bolsa o al manejo de tu dinero?