La ermita de San Telmo es fiel reflejo de la tradición marinera de Zumaia. Un paisaje 'de cine' que cada año reúne en fiestas a un pueblo orgulloso de sus costumbres y gastronomía, donde destaca el caldo de pulpo. Los monumentales relojes Yeregui han marcado el paso del tiempo para esta localidad que fue destino veraniego para la Generación del 98 con el pintor Zuloaga como anfitrión. ¡Sumérgete de lleno en su ambiente festivo!