Sin darnos cuenta, dejamos que otros dirijan nuestra vida y a menos que tomemos consciencia y decidamos dirigirla nosotros mismo, seguiremos siendo marionetas de los demás, respondiendo a sus intereses y a sus deseos.
Todos los días tenemos oportunidad de disfrutar lo que la vida nos ofrece, pero es importante ser conscientes de las oportunidades que nos ofrece para poder disfrutarlas.
La sociedad y nuestro sistema educativo se encarga de ir ahogando nuestra esencia buscando uniformarnos y caminar de la manera en que a ellos les interesa y le conviene, sino tenemos cuidado terminaremos renunciando a nosotros mismos.