En Daniel capítulo 5 vemos la caída de Babilonia, conquistado por Darío y su ejército de los Medos y Persas. El nieto de Nabucodonosor, Belsazar, blasfema al Dios verdadero, y por hacer un gran banquete, el rey no está preparado para defender la ciudad. Una mano aparece de nada y escribe su juicio en una pared, que se cumplió después de ser interpretado por Daniel. Babilonia se cayó sin batalla. Este capítulo no describe la destrucción de Babilonia que aparece en Isaías, Jeremías, y Apocalipsis.