Este finde nos hemos ido cada uno por nuestro lado: Mar se ha regalado un fin de semana al sol de esos que te recargan el alma, y Javi no ha perdonado la calçotada, que ya sabéis que cuando hay babero y brasas, ahí estamos los primeros. También nos hemos puesto a hablar de esas manías rarísimas que tenemos al dormir. Porque todos conocemos a alguien que duerme medio sentado por el reflujo… o como ese oyente que, completamente dormido, se pone a tomar pedidos de restaurante como si estuviera en pleno turno. Somos un cuadro. Nos hemos reído imaginando inventos absurdos pero tentadores, como una funda de móvil que pese tres kilos para que se nos quiten las ganas de usarlo todo el rato. Y hablando de móviles, los niños nos han dejado pensando: algunos creen que nos atontan y dicen que prefieren una vida sin pantallas. Ojalá tener esa claridad. Las peticiones infantiles tampoco tienen desperdicio. Hemos escuchado solicitudes al Ratoncito Pérez y a los Reyes Magos que van desde un portátil… ...