El Mundial 2026 arrancó como lo que prometía ser: una fiesta enorme, ruidosa, emocionante y, al mismo tiempo, profundamente tecnológica. No estamos viendo solamente partidos. Estamos viendo el primer Mundial realmente atravesado por la inteligencia artificial: desde herramientas de análisis para las selecciones, hasta sistemas de seguridad, cámaras inteligentes, experiencias digitales para los aficionados y una cantidad de datos que convertiría a cualquier estadio en algo más parecido a un centro de comando que a una cancha de futbol. Fernando Téllez, neurocoach, conferencista y escritor, nos habla al respecto.