El episodio “Tendencias 2026 en Personal Branding” plantea un giro: menos obsesión por publicar y más foco en criterio, coherencia y resultados.
La primera tendencia, “La Paradoja de la IA en el executive branding 2026”, resume el dilema: la IA puede homogeneizar y deshumanizar si se delega la voz, o puede multiplicar eficiencia e hipersegmentación si se usa con control y brand voice propia.
La segunda, “Más allá de LinkedIn: el resurgir de las ‘microplataformas’ C-Level”, defiende que la influencia real se cocina en espacios pequeños, privados y con contexto, donde cuentan la confianza y la conversación.
La tercera, “El algoritmo de la autenticidad: por qué el propósito triunfa sobre la puesta en escena”, contrapone el “fake it” con una exigencia nueva: congruencia entre valores, decisiones y conducta.
La cuarta, “Del executive branding al ‘enterprise branding by executives’”, explica que la marca del líder arrastra a la corporativa y afecta Employer Branding, Employee Advocacy y confianza del mercado, por lo que conviene medirlo.
La quinta, “La ‘huella ética’ de tu marca ejecutiva: Un imperativo para 2026”, convierte ESG en reputación: comunicar progreso y demostrar políticas y decisiones.
La sexta, “El Ejecutivo ‘un-Influencer’: Impacto profundo vs. alcance superficial”, prioriza audiencias pequeñas que deciden.
La séptima, “El Líder Narrativo: Por Qué la Historia es Su Activo Principal en 2026”, enseña a pasar del dato al relato para mover a la acción.
La octava, “La marca ejecutiva adaptativa: agilidad en un mundo cambiante”, propone microajustes y un plan de contingencia reputacional.
Y la novena, “Del ‘thought leadership’ al ‘action leadership’: Probar, no solo predicar”, cierra con una idea dura: sin evidencia, no hay liderazgo, solo opinión.
Léelo completo aquí https://guillemrecolons.com/tendencias-2026-en-personal-branding/