La familia Fraser sigue demostrando que lo suyo no es sobrevivir… es directamente delinquir con estilo en dos siglos distintos.
En este episodio de Outlander, tenemos de todo: conversaciones sobre asesinatos familiares como si fueran anécdotas de sobremesa, emboscadas dignas de western escocés, pactos con “el diablo” que ya sabemos cómo acaban, reencuentros, traiciones y muertos que no estaban tan muertos.
Mientras Jamie juega a no morir (otra vez), Claire hace de médica… y de jueza moral según le conviene, y en Savannah la guerra no solo deja sangre, también deja encuentros inesperados y algún que otro puñetazo muy merecido.
Y sí, Buck vuelve a salvar el día porque en esta serie nadie muere cuando debería… pero todos matan cuando pueden.
Recap completo, con humor ácido, ironía y cero paciencia con el drama impostado de siempre.