Se pone color de hormiga la cosa para Pedro Sánchez.
Al presidente de Gobierno no dejan de crecerle los enanos y sin importar las cortinas de humo ni los fuegos de artificio que emplea para distraer, la Justicia sigue avanzando en las causas que salpican a su Ejecutivo, su partido y su círculo íntimo.
Aunque hoy debía declarar la empresaria que afirma haber llevado los 90.000 euros a la sede del PSOE en Ferraz, finalmente deberá esperar hasta el 25 de febrero cuando acudirá al Tribunal Supremo, al igual que su hija, en calidad de testigo en el caso Koldo.