Continuamos con el decálogo, vamos en el V mandamiento. De todos los mandamientos que hemos recordado y observado varios le competen al cuidado del prójimo. Uno al matrimonio y nuestros propios cuerpo y este a la FAMILIA. Un deber de honrar a nuestros padres. Y nuestras madres. Nadie nació sabiendo como serlo. Muchas veces se transfieren códigos de comportamiento en las familias, sentido de la responsabilidad, normas a veces estrictas o tras no tanto. Padres y madres permisivas otras severas(os). Unos comenten errores en la crianza otros, son sabios para instruir y corregir. Este mandamiento se basa primordialmente en el respeto y el amor y obediencia. Ingredientes necesario para la sana convivencia y así agradar a Dios. Es el único mandamiento que viene con una añadidura de bendición. "Para que te valla bien y seas de larga vida". Nada mejor que las sagradas escrituras para ser mejores padres, un libro lleno de sabiduría. Pero, nada mejor para aprender a ser BUENOS HIJOS, LAS SAGRADAS ESCRITURAS.