Algo en qué poner cuidado es de no ser insípido. Y el de poner énfasis en la virtud de ser sazonados. Cualidades del alma que se proyecta para fuera cuando se lleva esa integridad nacida del Corazón. Se alude a un ensayo introductorio de las propiedades del sal propiamente tal y su función contextualizando así, el por qué de las posibles razones que nuestro Salvador enseño con estas cosas estas cotidianas.