Todos deberíamos tener un propósito en la vida, un motor que nos hiciera levantar cada mañana para afrontar cada día de la mejor manera posible. Los japoneses utilizan la palabra IKIGAI para referirse a ello. Son las motivaciones que dan sentido y significado a nuestra propia existencia. La pasión o el talento que es útil al mundo y que termina siendo nuestra misión en la vida.