Hay cansancios que no se curan durmiendo.
Te acuestas agotada, descansas… y aun así te levantas igual de vacía. Sin energía. Sin ilusión. Como si algo por dentro siguiera pesando.
Hoy queremos hablar de ese cansancio que no siempre se ve, pero que se siente profundamente: el cansancio emocional. Ese agotamiento que nace de sostener demasiado tiempo lo que duele, de callar lo que molesta, de llegar a todo sin llegar a ti.
En este episodio vamos a poner palabras a lo que muchas personas viven en silencio. A entender por qué ocurre, cómo se manifiesta y, sobre todo, cómo empezar a escucharlo antes de que nos pase factura.
Porque no siempre es falta de fuerza.
A veces es exceso de carga emocional.
Si te sientes identificada o identificado, quédate.