Hemos dicho que compartir está asociado con dar a alguien algo que poseo, material o inmaterial. En este caso, lo más significativo y a lo que debemos apuntar, es a la intención efectiva de hacerlo, su gloria maravillosa en nosotros, no es solo para nosotros, hay que compartirla con quienes Dios ha dispuesto. Vecinos, amigos, familiares, compañeros de trabajo, de juego, de hobby…