
Sign up to save your podcasts
Or


Martes de D&D, seguimos exprimiendo y explicando que podréis encontrar en el manual de Kingsmouth, la semana pasada empezamos con los trasfondos grupales.
Si se consensua un Trasfondo Grupal (todos los trasfondos son iguales o compatibles en el ejercicio de su profesión), además de los beneficios particulares de cada uno se tendrán en cuenta cuatro cosas más:
Los títulos nobiliarios también pueden determinar a qué rango pertenecen los personajes jugadores dentro de una profesión, aun al margen de la experiencia. Por ejemplo, un vizconde de corta edad puede saltarse los rangos bajos, e incluso los medios de un trasfondo grupal, aunque sea lego en la materia (y debe hacerlo, dado que la alta nobleza no realiza trabajos manuales). Así, un hombre joven de buena familia podría llegar a ser alguacil o inspector directamente, aunque no haya pasado por el cuerpo raso de policías y sea un negligente. Esto puede dar una interesante perspectiva narrativa, levantando emociones negativas como la envidia o el recelo en un ambiente marcado por el nepotismo.
Requisitos: Pertenecer a la villanía.
Desde los torturadores de las mazmorras del Santo Oficio y el Palacio de Justicia, pasando por los cómitres de las galeras, hasta los verdugos de los cadalsos que se ponen en las plazas, Kingsmouth necesita brazos ejecutores de la justicia.
Existen tantos condenados al mes, que es necesario tener un cuerpo de ajusticiadores reunidos bajo un mismo gremio, y tú perteneces a él. Tu trabajo sucio como mercenario está bien cotizado, y hasta puede que ames realizarlo. Al fin y al cabo, los remordimientos se pueden vencer fácilmente con la fórmula clásica que estos profesionales dedican a los sufridos reos para hacer llevadero el proceso: «Dispense, vuesa merced, que sólo hago mi oficio».
Tu pasión por las reliquias del pasado te lleva a descubrir secretos del mundo antiguo. Tienes habilidad para reconocer objetos de civilizaciones ya extintas, y discriminar bien qué artefactos son de naturaleza pérfida. Que te atraigan estos objetos es cosa tuya.
Con respecto a tus relaciones con los demás, es posible que acudan a ti miembros de la alta burguesía o la nobleza, sobre todo coleccionistas, diletantes y cultistas de los mitos. Relacionarte con ciertas personas podría granjearte problemas si existe una investigación del Santo Oficio detrás, por lo que no sueles estar muy apegado al trabajo conjunto con este tipo de profesionales. Es probable que receles también de los cronistas, pues hacen eco en la gaceta El susurro de Kingsmouth de las cosas que expongas a ojos de todos.
Requisitos: Nivel de vida aristocrático.
Como noble sabes extender tu influencia en ambientes edulcorados por el éxtasis de los vicios y los festejos. Estudias la corte con minuciosidad, tomándote en serio tu dedicación como si fuera un trabajo, a pesar de que es una forma de medrar y subir de escalafón.
Estudias los gestos, dosificas las palabras, e intentas averiguar qué necesidades tienen las personas más influyentes de la región, dado que es el punto de partida para conocer las debilidades.
*Se señala el artesano/ artista como trasfondo incompatible, dado que hasta los pintores de la corte son villanos. Es cierto que existen hidalgos y gente de noble familia que ha cultivado una maravillosa habilidad para la pintura o la poesía, cosa que ha generado debate en la Iglesia. Al final, el dinero es el que manda, y el aristócrata no tiene más que pagar el precio de la bula religiosa para poder ejercer su pasión sin renunciar a su título. Considera, pues, esta profesión como incompatible en la mayoría de los casos.
Requisitos: Mínimo nivel de vida acomodado.
Eres miembro de un gremio de Kingsmouth, y mantienes buenas relaciones con otros profesionales de tu campo y otros relacionados con él. Los trasfondos de artesano y artista extienden un gran abanico de ámbitos profesionales.
Tus habilidades pueden estar en proceso de gestación, siendo alumno de un maestro importante, o directamente ser lo suficientemente buenas como para permitirte el lujo de funcionar por ti mismo. Según tu nivel de vida, podrías tener un taller donde trabajar, tener alquilado uno o ganarte la vida como ambulante.
By Shadowlands edicionesMartes de D&D, seguimos exprimiendo y explicando que podréis encontrar en el manual de Kingsmouth, la semana pasada empezamos con los trasfondos grupales.
Si se consensua un Trasfondo Grupal (todos los trasfondos son iguales o compatibles en el ejercicio de su profesión), además de los beneficios particulares de cada uno se tendrán en cuenta cuatro cosas más:
Los títulos nobiliarios también pueden determinar a qué rango pertenecen los personajes jugadores dentro de una profesión, aun al margen de la experiencia. Por ejemplo, un vizconde de corta edad puede saltarse los rangos bajos, e incluso los medios de un trasfondo grupal, aunque sea lego en la materia (y debe hacerlo, dado que la alta nobleza no realiza trabajos manuales). Así, un hombre joven de buena familia podría llegar a ser alguacil o inspector directamente, aunque no haya pasado por el cuerpo raso de policías y sea un negligente. Esto puede dar una interesante perspectiva narrativa, levantando emociones negativas como la envidia o el recelo en un ambiente marcado por el nepotismo.
Requisitos: Pertenecer a la villanía.
Desde los torturadores de las mazmorras del Santo Oficio y el Palacio de Justicia, pasando por los cómitres de las galeras, hasta los verdugos de los cadalsos que se ponen en las plazas, Kingsmouth necesita brazos ejecutores de la justicia.
Existen tantos condenados al mes, que es necesario tener un cuerpo de ajusticiadores reunidos bajo un mismo gremio, y tú perteneces a él. Tu trabajo sucio como mercenario está bien cotizado, y hasta puede que ames realizarlo. Al fin y al cabo, los remordimientos se pueden vencer fácilmente con la fórmula clásica que estos profesionales dedican a los sufridos reos para hacer llevadero el proceso: «Dispense, vuesa merced, que sólo hago mi oficio».
Tu pasión por las reliquias del pasado te lleva a descubrir secretos del mundo antiguo. Tienes habilidad para reconocer objetos de civilizaciones ya extintas, y discriminar bien qué artefactos son de naturaleza pérfida. Que te atraigan estos objetos es cosa tuya.
Con respecto a tus relaciones con los demás, es posible que acudan a ti miembros de la alta burguesía o la nobleza, sobre todo coleccionistas, diletantes y cultistas de los mitos. Relacionarte con ciertas personas podría granjearte problemas si existe una investigación del Santo Oficio detrás, por lo que no sueles estar muy apegado al trabajo conjunto con este tipo de profesionales. Es probable que receles también de los cronistas, pues hacen eco en la gaceta El susurro de Kingsmouth de las cosas que expongas a ojos de todos.
Requisitos: Nivel de vida aristocrático.
Como noble sabes extender tu influencia en ambientes edulcorados por el éxtasis de los vicios y los festejos. Estudias la corte con minuciosidad, tomándote en serio tu dedicación como si fuera un trabajo, a pesar de que es una forma de medrar y subir de escalafón.
Estudias los gestos, dosificas las palabras, e intentas averiguar qué necesidades tienen las personas más influyentes de la región, dado que es el punto de partida para conocer las debilidades.
*Se señala el artesano/ artista como trasfondo incompatible, dado que hasta los pintores de la corte son villanos. Es cierto que existen hidalgos y gente de noble familia que ha cultivado una maravillosa habilidad para la pintura o la poesía, cosa que ha generado debate en la Iglesia. Al final, el dinero es el que manda, y el aristócrata no tiene más que pagar el precio de la bula religiosa para poder ejercer su pasión sin renunciar a su título. Considera, pues, esta profesión como incompatible en la mayoría de los casos.
Requisitos: Mínimo nivel de vida acomodado.
Eres miembro de un gremio de Kingsmouth, y mantienes buenas relaciones con otros profesionales de tu campo y otros relacionados con él. Los trasfondos de artesano y artista extienden un gran abanico de ámbitos profesionales.
Tus habilidades pueden estar en proceso de gestación, siendo alumno de un maestro importante, o directamente ser lo suficientemente buenas como para permitirte el lujo de funcionar por ti mismo. Según tu nivel de vida, podrías tener un taller donde trabajar, tener alquilado uno o ganarte la vida como ambulante.

404 Listeners

71 Listeners

1 Listeners

0 Listeners

0 Listeners