Desde la perspectiva del Budismo, el perdón significa la habilidad de renunciar la ira y el resentimiento, sin guardar rencor ni heridas, viviendo en el presente sin distracciones basadas en memorias del pasado ni proyecciones al futuro. Si uno guarda ira, primero se hiere a si mismo, y luego se crea sufrimiento para los demás por la violencia.
Ven. Hyoenjin Prajna