No paran los casos de personas heridas o muertas por balas perdidas en Bucaramanga. Las estadísticas preocupan en Santander. Una madre que perdió a su hija de tres años por una bala perdida habla de su tragedia. Una hija más, de cinco años, sobrevivió al ataque. Ahora desplazadas, la familia del homicida, un menor de edad, las tiene amenazadas.