Este negocio familiar ofrece artículos para la playa y la práctica deportiva. “Es una buena comunidad, siempre fue así”, destaca sobre el barrio Silvia Casariego, una de las fundadoras de este emprendimiento.
Una vida en y por el barrio. Casariego Mallas es un negocio familiar de artículos para la playa y la práctica deportiva gestado en estas calles que con tres décadas de existencia celebra la apertura de su tercer local sobre la avenida Entre Ríos, al 1040, sumándose a los negocios al 216 y 825, aparte de la fábrica ubicada a pocas cuadras.
Silvia Casariego, una de las fundadoras de este emprendimiento, vivió toda su vida aquí, tuvo a su familia y destaca: “Es una buena comunidad, siempre fue así”.
Asimismo, forma parte de la Asociación Comerciantes Profesionales e Industriales de la Av. Entre Ríos. Asegura que es importante su rol, desde los proyectos como la reciente multi tienda online, un “ecomerce atendido por sus propios dueños las 24 horas”, hasta aunar fuerzas por temas cotidianos como la seguridad.
Un vínculo de toda la vida con el barrio
“Cuando era chiquita, mi papá se compraba las corbatas a la vuelta, los trajes por acá en la avenida”, evoca Silvia y también nombra el local donde hace veinte años compra zapatos o la panadería que todos los meses de marzo le prepara la torta de cumpleaños a su hijo.
“Esta avenida es particular, la gente del barrio compra en la avenida, es algo de toda la vida”, menciona Silvia, quien asimismo resalta que Entre Ríos debe parte de su tradición a que hay “comerciantes de muchos años”.
También pesa el vínculo humano: “Hay una relación entre clientes y vecinos, hay un interés por el cliente, por atender bien; es un lindo barrio, con linda gente”.