Quedaron muy atrás aquellos primeros días del Aislamiento social, preventivo y obligatorio en los que les vecines de la ciudad a las 21 en punto y sin falta aplaudían a les trabajadores de la salud. Al 7 de septiembre, según el Ministerio de Salud de la Nación, de los 488.007 casos confirmados y acumulados de COVID-19 unos 28.740 corresponden al personal de salud, es decir, un 5,83%. Para saber qué hay detrás de esos números, conversamos con Andrea Ramírez, Licenciada en Enfermería y Jefa de sección del área programática del Hospital Ramos Mejía. Nos contó cómo están les trabajadores del hospital, y además, cómo es la jornada de laburo que para muchas continúa en sus hogares.
“Nos tenemos que ocupar de las tareas del hogar y de nuestros hijos cuando llegamos de trabajar. Si es que se puede, porque algunos compañeros tienen que trabajar en dos lugares para que les alcance la plata. Trabajamos sin parar, con nuestra cabeza y nuestro cuerpo que siguen a pesar de la angustia, el miedo y la tristeza”.
“Entendemos que la gente tiene que ir a trabajar. El IFE no alcanza y tiene que salir a buscar un peso. Los patrones te mandan a trabajar y no te pagan el sueldo para que vos hagas cuarentena. Las aperturas fueron por una necesidad económica, no sanitarias”.