Nuestra mente está en constante modo RESOLVER, y más aun cuando una preocupación nos inunda la mente.
Muchas veces nos cuesta cargar problemas cuando no tenemos las soluciones mágicas, y constantemente nos alejamos del momento presente y de poder conectar.
Esta práctica nos invita a reflexionar en aquello que nos preocupa o inquieta adentro de nuestra mente, aprender a cargarla ahí, simplemente notándola y respirándola sin necesidad de alejarnos del momento presente, mientras paralelamente también nos movemos hacia solucionar.