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El 12 de agosto de 2025 se dictó la primera sentencia del Caso Hogar Seguro, pero el fallo no significó un cierre. La jueza ordenó nueve nuevas investigaciones que exponen negligencias, abusos y vacíos en el sistema de protección estatal. El fallo reconoció lo que las niñas habían denunciado: que tenían razón. La sentencia deja al descubierto un sistema incapaz de garantizar derechos básicos a niñas y niños y abre un nuevo capítulo en la memoria y la búsqueda de justicia.
Entre mayo y julio de 2025, decenas de periodistas de El Salvador han salido al exilio. Aunque el discurso oficial lo niegue, las detenciones, la vigilancia y las leyes restrictivas los han forzado a abandonar el país por seguridad. Periodistas y expertos advierten sobre un patrón autoritario que amenaza el periodismo en toda la región.
El 15 de mayo de 1984, Carlos Ernesto Cuevas fue secuestrado frente al Conservatorio Nacional de Música, en la zona 1 de Ciudad de Guatemala. Era dirigente estudiantil, militante del Partido Guatemalteco del Trabajo y parte de una familia comprometida con la defensa de los derechos humanos. Su desaparición marcó el inicio de una intensa búsqueda liderada por su familia y su esposa, María del Rosario Godoy de Cuevas, fundadora del Grupo de Apoyo Mutuo. Diez meses después, ella también fue asesinada.
El 15 de mayo de 1984, Carlos Ernesto Cuevas fue secuestrado frente al Conservatorio Nacional de Música, en la zona 1 de Ciudad de Guatemala. Era dirigente estudiantil, militante del Partido Guatemalteco del Trabajo y parte de una familia comprometida con la defensa de los derechos humanos. Su desaparición marcó el inicio de una intensa búsqueda liderada por su familia y su esposa, María del Rosario Godoy de Cuevas, fundadora del Grupo de Apoyo Mutuo. Diez meses después, ella también fue asesinada.
En 1980 el Ejército instaló un destacamento militar dentro de la parroquia del Espíritu Santo en Zacualpa, Quiché. Durante seis años el convento fue convertido en centro de detención, tortura y ejecución. Uno de los casos más recordados es el de Juan Barrera, un niño asesinado por su participación activa dentro de la iglesia. Hoy, el lugar se convirtió en un museo de la memoria con capillas que recuerdan a las víctimas.
En los terrenos donde hoy funciona CREOMPAZ, en Cobán, Alta Verapaz, operó durante más de dos décadas la zona militar 21. Allí, entre los años más cruentos del Conflicto Armado Interno, fueron detenidas, torturadas y desaparecidas cientos de personas. Entre 2012 y 2015, la FAFG exhumó más de 500 osamentas, convirtiéndolo en el cementerio clandestino más grande hallado en América Latina. Aunque el caso judicial sigue estancado, este sitio permanece como evidencia de una de las peores atrocidades cometidas por el Estado.
Durante el Conflicto Armado Interno, en el actual Parque Intercultural de Quetzaltenango funcionó la zona militar 17-15, un centro de detención y tortura del Ejército. En 1981, Emma Molina Theissen fue secuestrada y trasladada a este lugar, donde permaneció detenida y fue torturada durante ocho días. Hoy, el lugar alberga un espacio de memoria que conserva celdas, graffitis y objetos que narran lo que ocurrió detrás de sus paredes.
El 4 de abril de 1985, María del Rosario Godoy de Cuevas fue secuestrada junto a su hijo de tres años y su hermano. Un día después, sus cuerpos aparecieron en el kilómetro 19 de la carretera a Villa Canales, con señales de tortura. Rosario buscaba a su esposo Carlos Cuevas, secuestrado en 1984, así que ella junto a otras mujeres fundaron el Grupo de Apoyo Mutuo (GAM), una organización nacida para exigir justicia por las desapariciones forzadas.
El 6 de enero de 1982, la hermana Victoria de la Roca fue secuestrada por el Ejército en la casa de su congregación, en Esquipulas, Chiquimula. Era religiosa bethlemita y había trabajado en Nicaragua y Guatemala. Su desaparición ocurrió en un momento en que las comunidades eclesiales eran perseguidas por su cercanía con los sectores más vulnerables. Hasta hoy, su paradero sigue siendo desconocido.
El 15 de mayo de 1984, fuerzas de seguridad del Estado secuestraron a Otto René Estrada Illescas en la zona 1 de Ciudad de Guatemala. Un mes después, el 14 de junio, desaparecieron, frente al Hospital Hermano Pedro, a su hermano Julio Alberto. Ambos eran estudiantes de la Universidad de San Carlos y militantes del Partido Guatemalteco del Trabajo. Sus nombres figuran en el Diario Militar, documento que salió a la luz en 1999 y que evidenció la represión sistemática contra líderes estudiantiles durante el Conflicto Armado Interno.
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