La economía circular es clave dentro de la transición hacia un nuevo modelo económico. La circularidad es un elemento realmente relevante para favorecer la transición ambiental. Está pensada para reconsiderar todos los procesos de la cadena de valor y evitar y minimizar problemas medioambientales, sociales y de salud.
El objetivo de esta filosofía es avanzar hacia un mejor aprovechamiento de los recursos del planeta.