Iván Martín, socio fundador y director de inversiones de Magallanes VI, explica en Tu Dinero Nunca Duerme, la tesis de inversión de Amadeus.
En una nueva edición de Tu Dinero Nunca Duerme, el primer programa de cultura financiera de la radiodifusión española en esRadio, Luis Fernando Quintero, Domingo Soriano y Manuel Llamas reciben a Iván Martín, socio fundador y director de inversiones de Magallanes Value Investors. La conversación gira en torno a las ineficiencias del mercado propiciadas por el actual exceso de liquidez, que alimenta modas y corrientes especulativas extremas. Los analistas coinciden en que la fiebre por la inteligencia artificial está acaparando gran parte de esta liquidez, elevando las valoraciones de ciertas compañías tecnológicas a niveles estratosféricos, mientras que castiga severamente a empresas sólidas que el mercado considera, erróneamente, víctimas de esta disrupción.
Iván Martín explica que la historia financiera tiende a repetirse de forma recurrente. Recuerda cómo a finales de los años noventa, durante la célebre burbuja de las puntocom, el mero hecho de anunciar un portal de internet disparaba la cotización de cualquier empresa, independientemente de sus fundamentales. En la actualidad, el mercado vuelve a comportarse de manera binaria, sin espacio para los grises: o se asume que una empresa se va a enriquecer de forma ilimitada gracias a la tecnología, o se decreta su muerte digital inmediata. Esta polarización de las valoraciones distorsiona por completo los precios reales de los activos y genera extraordinarias oportunidades para los inversores con un horizonte de largo plazo y paciencia analítica.
El director de inversiones de Magallanes acuña el término de Saspocalypse para describir la narrativa imperante que asustó al mercado en los primeros meses del año. Según este relato, los avances de programación permitirán a cualquier usuario o empresa generar su propio código y prescindir de los grandes proveedores de programas tradicionales. Este temor provocó caídas generalizadas y profundas en empresas de servicios informáticos y tecnología aplicada, abriendo una ventana de entrada para la gestión activa basada en el análisis fundamental y la búsqueda de compañías de software infravaloradas.
El ejemplo paradigmático analizado en la tertulia es el de Amadeus, una compañía de referencia global en la que Magallanes ha tomado posiciones recientemente a través de su fondo ibérico. Amadeus, nacida de la unión de varias aerolíneas europeas para competir con el gigante americano Sabre, cuenta con un imbatible efecto red. Este modelo conecta a más de la mitad de las aerolíneas del mundo con las agencias de viajes globales, creando una infraestructura que resulta sumamente compleja y costosa de duplicar o sustituir por parte de nuevos competidores.
Martín destaca que el software de Amadeus es un ejemplo de software crítico para el funcionamiento diario de la aviación comercial. Sin su sistema de reservas, gestión de billetes, facturación y asignación de asientos, las aerolíneas simplemente no pueden volar. Lo extraordinario del modelo es que, prestando un servicio tan vital, representa menos del 1% de la estructura de costes de una aerolínea. Esta asimetría otorga a Amadeus un enorme poder de fijación de precios y una resistencia formidable ante hipotéticas disrupciones externas, ya que ninguna aerolínea asumirá el riesgo de apagar un sistema que funciona perfectamente para ahorrarse una fracción insignificante de sus costes.
Desde el punto de vista financiero, Amadeus destaca por su extraordinaria generación de caja libre, sus bajos requerimientos de inversión de capital recurrente y un margen de rentabilidad operativa que ronda el 40%. La irracionalidad del mercado llevó la cotización de la firma desde los 75 euros hasta niveles inferiores a los 50 euros por acción. A esos precios, Amadeus cotizaba a un múltiplo de valoración de apenas 14 veces beneficios, una valoración históricamente barata para una franquicia de tanta calidad que habitualmente cotiza por encima de las 20 o 25 veces.
Un argumento clave que desmonta la supuesta vulnerabilidad de Amadeus ante colosos tecnológicos es el caso de Google. La matriz de Alphabet intentó competir en este nicho a través de Google Flights, pero finalmente comprendió la dificultad de replicar la base de datos determinista y en tiempo real de la compañía española. En lugar de competir, ambas corporaciones terminaron firmando un acuerdo estratégico de colaboración. Además, Amadeus reinvierte un 20% de sus ingresos en investigación y desarrollo, lo que le permite integrar la propia tecnología dentro de sus sistemas para optimizar los precios dinámicos y mejorar el servicio, ampliando aún más su foso competitivo frente a los rivales.
Finalmente, los participantes en el programa celebran el rigor de la filosofía del valor y felicitan al equipo de Magallanes por los excelentes resultados de su fondo ibérico, que se ha consolidado como uno de los vehículos de inversión de referencia en el mercado. Iván Martín concluye instiendo en la importancia de mantener la disciplina, exigir siempre un adecuado margen de seguridad y recordar que, en el largo plazo, el precio que se paga por un excelente negocio determina de manera inexorable la rentabilidad final del inversor, apoyando la visión que siempre defendemos en esRadio sobre la libertad de mercado y el valor de las decisiones individuales.