Hay una cosa muy simple que todos los españoles que viajan a Estados Unidos echan de menos, las benditas persianas que evitan que el sol te despierte a la siete de la mañana un domingo. Una vez nos desahogamos al respecto, empezamos a hablar de un libro. Si, a veces leemos cosas. Y para acabar te contamos la extravagante experiencia del maratón de 1904.