Bienvenidos a un nuevo podcast. Es curioso cómo la fiebre no irrumpe de golpe, sino que se desliza lentamente, primero un ligero temblor en los dedos, luego una sensación difusa de peso en los ojos, hasta que finalmente uno entiende, que el cuerpo ha decidido apagar motores.
Gracias por la escucha, un fuerte abrazo.
Félix