Durante la última semana, el mapa aeronáutico europeo ha dejado ver una realidad compleja y dinámica:
proyectos de expansión que buscan marcar un nuevo capítulo en la conectividad del continente, aerolíneas que reaccionan con fuerza ante cambios fiscales, una recuperación sostenida del tráfico internacional y un sector militar que gana protagonismo en la escena global.
Entre avances, tensiones y decisiones estratégicas, Europa se perfila como un actor cada vez más autónomo y competitivo, aunque no exento de desafíos.