El DAESH es uno de los mejores ejemplos de querer infundir miedo para llamar la atención. El contexto actual de estos desquiciados no puede ser peor: han sido reducidos y sacados de las principales ciudades que controlaban en Irak y Siria. Con lo cual, recurren al arma que les funcionó en un principio.
Y esta arma es llamada efectismo. La definición según la Real Academia Española de la Lengua es: “Efecto causado por un procedimiento o recurso empleado para impresionar fuertemente el ánimo”. Es decir, un conjunto de de recursos usados para llamar la atención o para causar impresión.