"Si conocieras el DON de DIOS y quién es él te pide de beber..."
Primera condición: TENER SED.
Encontrarse con el cántaro de los propios cansancios... que generan vergüenza... que ocultamos.
Segunda condición: CAMINAR HACIA LOS LUGARES donde sabemos que nos espera: la profundidad del propio corazón... la Palabra... los cansancios de la vida... la comunidad... los otros... la Eucaristía...
Tercera condición: ABANDONAR LOS "POZOS" que han tenido entretenido al corazón pero lo han cansado más... dejando de llamar vida o libertad a lo que provocó más vacío.
Y para no tener excusas donde esconderse y para que la búsqueda sea verdadera... al igual que aquella mujer... Jesús querrá encontrarse con el punto de mayor fractura... con aquel espacio de la vida que tal vez coincide con el lugar por donde ha pasado más vida afectiva...
Y QUERRÁ DESPOSARSE CON ESE CANSADO CORAZÓN.
Querrá que percibamos que no necesitamos mendigar nada porque dentro lo tenemos todo.
que podamos abandonar las cisternas agrietadas
que no pueden contener el agua de nuestras vidas.
Que nos descubramos habitados
por JESÚS, FUENTE DE VIDA VERDADERA.