TODO REVOLUCIONARIO, QUE FUÉ OBLIGADO A SERLO, POR EL EXTRAÑO SISTEMA DE VIDA, SALIDO DEL ORO, TIENE GANADO EL REINO DE LOS CIELOS; PORQUE SU PREMIO ABARCA A TODA LA HUMANIDAD; A UN REVOLUCIONARIO, QUE LUCHÓ BUSCANDO LA IGUALDAD, EN LA PRUEBA DE LA VIDA, LE CORRESPONDE UN PUNTITO DE LUZ, POR CADA PORO DE CARNE, DE CADA CRIATURA DE SU GENERACIÓN; SU NÚMERO ESCAPA AL CÁLCULO HUMANO; ESTE INFINITO PREMIO SE DEBE, A QUE TODO REVOLUCIONARIO, IMITÓ AUNQUE EN FORMA IMPERFECTA, A LA DIVINA IGUALDAD, ENSEÑADA POR EL PADRE, EN SU DIVINO EVANGELIO; QUIEN IMITA AUNQUE SEA EN FORMA IMPERFECTA, A LA DIVINA IGUALDAD, SALIDA DEL PADRE, ES INFINITAMENTE PREMIADO POR EL PADRE; POR MICROSCÓPICA QUE SEA LA IMITACIÓN; TODO PREMIO SALIDO DE ÉL, ES INFINITO.-
Sí Hijito; toda Revolución tiene una causa de orígen; las revoluciones de la Tierra, siempre en toda época, han tenido que luchar, contra seres que siempre se aferraron en la fuerza; los primeros en emplear la fuerza, en la prueba de la vida, fueron los más acomplejados al oro; fueron los que crearon el extraño sistema de vida, salido de las leyes del oro; la perpetuidad del dolor y la injusticia en este mundo, salió de los que más se ilusionaron con el oro; por los ojos, entró la tragedia humana; porque si la criatura no tuviese ojos, el llamado capitalismo no exsistiría; de verdad os digo, que todo el que ambicionó oro, contribuyó con su ambición, a perpetuar el dolor, el sufrimiento y la injusticia, en todas las épocas de la Tierra; su número está inscrito en las divinas Escrituras del Padre; pidieron ser los elegidos, y resultaron ser los últimos en la prueba de la vida; los revolucionarios y los humildes, son los primeros ante el Padre; el mundo salido del cálculo al oro, no supieron distinguir la verdadera humildad, de la extraña humildad, salida de los que estaban influenciados, por la extraña psicología del oro; hay muchas clases de humildad; toda virtud del espíritu, constituye infinitas jerarquías; infinitos grados en la propia sensación del pensar; de verdad os digo, que la humildad de un rico ó de un cómodo, que fueron indiferentes a las revoluciones, que ellos mismos pidieron conocer, como experiencia, no es la primera humildad, en el Reino de los Cielos; porque esta extraña humildad, se divide por la riqueza, que ni el rico pidió vivirla; todo rico pidió saber en conocimiento, que era la riqueza en el lejano planeta Tierra; todo lo imaginable se pidió al Padre; lo que los ricos no pidieron, fué el de dejarse influenciar por la riqueza; porque una cosa, es pedir conocer una cosa, y otra cosa, es dejarse influenciar por la cosa; los espíritus de los ricos, tenían esta prueba; de ellos, dependía el oponer resistencia mental, a la extraña sensación, de ser ricos; porque todos los espíritus que han pasado por este mundo, todos sabían que la riqueza, no exsiste en el Reino de los Cielos; porque en la gloria del Padre, no se conoce ninguna clase de complejo; el querer poseer más que otro, se considera un complejo en el Reino de los Cielos…