Dios es un buen Padre, te va a proteger, te va a dar consejo, seguridad, y amor siempre. Somos hijos no por sangre sino porque Jesús derramó su sangre y nos da la herencia. Como un buen padre siempre podemos ir a Él, contarle lo que nos pasa, y Él siempre va a tener cuidado de nosotros. La Palabra de Dios es vida, pon tu confianza en Dios porque Él va a ser el mismo ayer, hoy y siempre.