La crisis del Covid-19 ha provocado la caída vertical de los mercados y la incertidumbre y nerviosismo entre los inversores particulares. Los fondos de inversión perdieron 23.784 millones de euros en marzo, debido mayoritariamente a la devaluación de las carteras por efecto mercado. En esta situación, los inversores buscan asesoramiento para afrontar un escenario nuevo con el que nadie contaba.