La única manera de curar es ser curado. El milagro se extiende sin tu ayuda, pero tú eres esencial para que pueda dar comienzo. Acepta el milagro de curación y se extenderá por razón de lo que es. Su naturaleza es extenderse desde el instante en que nace.
2. La salud es el testigo de la salud. Mientras no se dé testimonio de ella, no será convincente. Sirve de prueba sólo cuando ha sido demostrada, por lo que tiene que proveer un testigo que nos induzca a creer.
Nadie se cura con mensajes contradictorios. Te curas cuando lo único que deseas es curar.
Tu propósito indiviso hace que esto sea posible. Pero si tienes miedo de la curación, entonces no puede efectuarse a través de ti.
Lo único que se requiere para que se efectúe es que no haya miedo. Los temerosos no se han curado, por lo tanto, no pueden curar.
Esto no quiere decir que para que puedas curar tenga que haber desaparecido del todo el conflicto de tu mente. Pues si así fuese, no habría entonces necesidad de curación. Mas sí quiere decir que, aunque sólo sea por un instante, tienes que amar sin atacar.
Un instante es suficiente.
Los milagros no están circunscritos al tiempo.