En el episodio de hoy hago un análisis de Estados Unidos cuyo presidente Joe Biden quiere mostrarse activo en la guerra de Ucrania, para levantar su popularidad interna. El de la guerra es un recurso de casi todos los presidentes norteamericanos desde siempre, excepto Donald Trump que fue el único en no iniciar una guerra en su gestión desde 1980. El Magnate siempre tendió a retirar a EEUU de conflictos que el consideraba innecesarios, intentó disminuir la presencia de soldados en Europa, en especial Alemania. Además discutió el art 5 del tratado de Washington elemento fundante de la OTAN, con ello la alianza armamentista perdía su alma. Aunque luego rectificó su postura por presiones del establishment armamentista local. Todo ello hace suponer que de haber sido reelecto, quizás el conflicto actual se hubiese evitado. Trump Inició una guerra con China pero solo fue comercial, con la aplicación de aranceles para fortalecer la economía doméstica y proteger el mercado interno. Luego llegó Biden y comenzó el camino más rápido, que es el de las armas, para evitar que China le quite el primer puesto como potencia mundial. Algo que el gigante asiático se propuso alcanzar a mitad de siglo. Para eso USA necesita conflictos militares para aplicar sanciones económicas, finalizar la globalización y frenar la dinámica del comercio internacional. Paradójicamente Putin, conscientemente o inconscientemente enfrascado en su nacionalismo, termina siendo cómplice de las pretensiones de Biden y le da el pie que necesita. Así como en la conferencia de Yalta, dónde en la foto había tres presidentes pero sobraba uno, Churchill, EEUU y la URSS habían decidido dividirse el mundo en dos para eliminar a sus rivales directos. Hoy Rusia parece hacerlo nuevamente... Es por eso que el objetivo real de esta contienda es China. Bienvenidos, bienvenidas!!