Desde hace tiempo muchas personas aseguran que se están perdiendo los valores, y no les falta razón, aunque quizá más que de una pérdida, se trate de un cambio que consiste en desechar valores humanos, virtudes que contribuyen a mejorar los vínculos entre las personas, para abrazar contravalores que aún siendo dañinos para la población y la convivencia, si son muy efectivos para respaldar las metas de beneficio y poder de los magnates y líderes de la ultraderecha, que ya están instalados en los gobiernos de varios países del planeta.
Anatomía del Día repara hoy en cómo esta gente está intentando convertirnos en peores personas, para extraer lo que les resulte útil de nosotros y dejarnos después enfangados en nuestra ponzoña mientras ellos tiran para Marte. Esto es una invitación a no pisar por donde ellos pisan y evitar convertirnos en una especie que ha abandonado la clemencia y la compasión por el prójimo, que tantos pasos nos ha acercado siempre a la civilización y a la modernidad. No la rechaces. Con Cristina Maestro.