Nacida en Tokio, Shino comenzó a explorar el arte desde los 12 años. En 1990 llegó a México para continuar sus estudios en la Escuela Nacional de Artes Plásticas.
Tras haber perdido parcialmente la visión en 2008, nos cuenta sobre su pasión por el grabado y el dibujo, que la llevó a experimentar un enfoque artístico que permite al público experimentar sus obras a través del tacto.
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