Annie Elizondo Lic. en Educación con Maestría en psicología neuroeducación nos comparte que la infancia es una etapa llena de buenos momentos y recuerdos memorables. En este tiempo, los niños aprenden y descubren cosas nuevas y únicas acerca del mundo. Sin embargo, esta etapa también puede tener una noche tan oscura como la luz alegre; Perder a un ser querido es una de las experiencias más profundas que un niño puede enfrentar. Es importante tener en cuenta que la resiliencia es un proceso natural para todos los seres humanos, especialmente cuando se trata de los niños. Los adultos cercanos a un niño en duelo deben tratar de apoyar al menor permitiéndole hablar sobre sus sentimientos, recordando a su ser querido con anécdotas o compartiendo recuerdos. También deben permitir que los niños expresen sus sentimientos de la mejor manera posible, sin juzgarlos. Escuchando atentamente sus palabras, para comprender mejor sus pensamientos y emociones.