En el segundo episodio de Arañazos, María Velasco y Marina Otero conversan sobre la amistad entre artistas, el amor como forma de escucha, el miedo, la salud mental y los riesgos de la creación. Una charla íntima y luminosa sobre el autoboicot, ese gesto subversivo de ir contra una misma; sobre la necesidad de desafiar la propia trayectoria, las exigencias del mercado cultural y la decisión de traicionar las expectativas ajenas para preservar la libertad creativa. Entre libros compartidos, poemas, pizzas y preguntas inesperadas, ambas dramaturgas exploran la subversión como gesto creativo y político. Un encuentro lleno de inteligencia, vulnerabilidad y humor que invita a preguntarse qué estamos dispuestos a perder y a traicionar para seguir creando en libertad.