La escala y magnitud de las movilizaciones ligadas al Paro Nacional iniciado a finales de abril en Colombia le han valido ser reconocido como un hito en la protesta social en el país, en él la agencia popular se ha expresado en el espacio urbano en forma de marchas multitudinarias, en el derribamiento de estatuas, realización de ollas comunitarias, entre otras tantas acciones desde las cuales la ciudadanía viene reclamando el uso político del espacio público.
Estos repertorios de apropiación simbólica y re-significación colectiva del espacio urbano, tan notables en las movilizaciones de este 2021, se han venido forjando a través de otras luchas populares que han tenido lugar en años recientes en el país, tales como el Movimiento Estudiantil de 2011, el paro Agrario de 2013, el Paro Cívico de Buenaventura en 2017 y particularmente a través del Paro Nacional de 2019, que algunos consideran incluso es donde nace originalmente el Paro actual, pero que se vio interrumpido en su momento a causa de la pandemia del COVID-19.
El intervalo temporal que transcurrió entre el Paro Nacional de 2019 y el inicio del actual, se caracterizó por unas medidas de cuarentena sumamente restrictivas en las que justamente el acceso al espacio publico se vio radicalmente restringido, afectando directamente a quienes tienen en las calles su lugar de trabajo o vivienda, como es el caso de los habitantes de calle, vendedores ambulantes, trabajadoras sexuales, recicladores y diferentes oficios ligados a la vida en la Calle.
El episodio de hoy nos brinda una mirada a la experiencia de las calles durante la emergencia sanitaria provocada por la pandemia en el Barrio Santa Fe en Bogotá, lugar donde se ubica la principal zona autorizada para el ejercicio de la prostitución en la capital del país, -llamada también zona de tolerancia- y la manera en que dicha experiencia converge en el Paro Nacional con las luchas invisibles que por el uso del espacio urbano han librado largamente quienes habitan sus calles, en las que se vienen cocinando alrededor de ollas comunitarias procesos de construcción de tejido social a través de los cuales se reclaman espacios de participación y reconocimiento para trabajadoras sexuales y otras comunidades marginadas de la zona.
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