El secretario general del sindicato de Farmacéuticos y Bioquímicos, Marcelo Peretta, informó que la morbimortalidad, pasó de 1,2 a 3,7, entre 2016 y 2019. Se trata de más de 9.000 vidas que pudieron haber sido salvadas, en su mayoría de ancianos, si hubiesen podido acceder a medicamentos para enfermedades crónicas.