Una serie de escuchas telefónicas que vinculan al ministro de Seguridad, Maximiliano Pullaro, al gobernador, Miguel Lifschitz y al jefe de Fiscales de Santa Fe, Jorge Baclini, se filtraron en las últimas horas y modificaron así la atmósfera de los pasillos gubernamentales y despachos de autoridades, tanto políticas, como judiciales y policiales.