Según publicó este domingo el matutino Rosario/12, Franco Casco estuvo fondeado en el río Paraná durante más de veinte días -entre el 7 de octubre y el 31 de ese mes de 2014- hasta que las sogas que lo ataban a un peso muerto se cortaron y salió a flote.
De acuerdo a la nota firmada por José María Maggi, las pruebas de esta hipótesis que sostiene el abogado querellante Salvador Vera están en el expediente que tiene la justicia federal: son una serie de fotos tomadas con su teléfono por un miembro de la Prefectura, al momento de rescatar el cuerpo, y que en forma anónima llegaron a los investigadores.