Barcelona, 1929. Mientras el mundo se prepara para una exposición que celebrará el progreso y la modernidad, un edificio emerge en el monte de Montjuïc que no parece querer decir nada... y sin embargo lo dice todo. En este episodio entramos al Pabellón de Alemania de Ludwig Mies van der Rohe y Lilly Reich, la estructura que redefinió qué podía ser la arquitectura moderna. Mármol travertino, ónix dorado, vidrio y acero se funden en un espacio fluido donde las paredes no sostienen, sino que simplemente están.
Te contamos cómo una colaboración entre un arquitecto visionario y una diseñadora pionera dio origen no solo a un edificio icónico, sino al famoso sillón Barcelona, y por qué este pabellón —demolido meses después de inaugurarse— sigue siendo hoy una de las obras más influyentes del siglo XX. ¿Puede un edificio ser puro lenguaje? Acompáñanos a descubrirlo.
El Pabellón de Barcelona, diseñado para la Exposición Internacional de 1929 por Ludwig Mies van der Rohe y Lilly Reich, es un referente del Movimiento Moderno caracterizado por la fluidez espacial y la precisión en el uso de materiales. Aunque fue desmontado en 1930, fue reconstruido con rigor en la década de 1980 por un equipo de arquitectos españoles a partir de documentación gráfica e histórica. La obra destaca por la articulación entre estructura independiente, cerramientos nobles y la integración del diseño de interiores y mobiliario.