Desde 2018, más de 300 periodistas nicaragüenses fueron forzados al exilio y al menos 40 han abandonado la profesión por no encontrar condiciones para ejercerla en los países de acogida. Dentro del país, el periodismo independiente sobrevive mediante reportes ciudadanos y redes clandestinas.
En este episodio, periodistas, editores y representantes de organizaciones de libertad de prensa reconstruyen cómo evolucionó la censura desde el retorno de Ortega al poder en 2007, los costos personales y económicos del exilio, y por qué el periodismo nicaragüense sigue informando pese a los altos riesgos.