El aparato represor del régimen de Daniel Ortega rodeó el lugar donde el periodista, acompañado de su esposa, Desireé Elizondo, y por la presidenta del Cenidh, Vilma Núñez, realizaba una conferencia de prensa a dos años de sufrir una confiscación ilegal por parte de la dictadura. Los oficiales se presentaron de manera repentina y sacaron a empujones a los presentes.