Si usted cree en Jesucristo, no importa lo que venga a su vida, usted podrá salir vencedor. Siempre y cuando Jesús sea nuestro Señor y Salvador, podremos superar cualquier adversidad en la vida.
Muy a menudo, cuando Dios quiere hacer algo importante en nuestra vida, Él tiene que sacarnos de nuestra rutina, de nuestra zona de confort, de nuestra comodidad y debe sacudirnos para llamar nuestra atención.
Usted puede estar tranquilo y reposado el día de hoy, y puede tener confianza en cuanto al porvenir, si siembra debidamente las semillas que Dios ha puesto en sus manos.
Si tan solo comenzamos a sembrar buenas semillas en nuestra vida, y hacemos de esto un estilo de vida, seremos fortalecidos, consolados, provistos y ayudados cuando vengan los tiempos adversos.
Hay promesa para los que hacen compromisos delante de Dios y llevan vidas que le agradan. Hoy volvamos el rostro hacia el Señor y confiemos solamente en Él. Entonces, nuestra vida cambiará.
Aunque esté atravesando momentos oscuros y adversos, si cree en Cristo podrá levantarse y salir vencedor, pues el poder que vence a la muerte está en usted.
No hay una ley que diga que porque hemos fracasado en el pasado, no podamos experimentar la bendición de un nuevo comienzo, una nueva oportunidad y una nueva vida.
No debemos perder la calma por el diluvio que viene, sino más bien dependamos del Señor y transformemos la adversidad en un carruaje de paz y bendición de Dios.
Recuerden siempre, mis amados, que el diluvio viene a nuestra vida para purificar nuestra fe, para avivar nuestra espiritualidad y para que nos rindamos ante Dios.